Alguien dijo que para cantar bien había que tener
de 40 para arriba. Y aunque la frasecita de marras no sea
una ley absoluta, sí que encierra mucha sabiduría
. Porque el cante es algo que primero se mama en el ámbito
familiar (algunos lo aprenden de los discos, qué
le vamos a hacer), se cuece en el fuego lento del cante
de atrás y el trabajo continuo y finalmente se expone
en la mesa cuando está en su punto
El cantaor extremeño Guadiana a sus 47 años
deja constancia de que es un artista completo, que está
en plena madurez y que sus tablas como cantaor para el baile
le han servido para forjar un camino lento pero seguro.
Y ser hoy referente para los mas jóvenes.
Tras el nombre artístico de Guadiana se esconde la
personalidad de Antonio Suárez Salazar, gitano de
la rama extremeña, hermano de Ramón El Portugués
y sobrino de Porrina de Badajoz. Aunque su referencia más
inmediata pasa por su condición de cantaor fijo en
la compañía de Antonio Canales, Guadiana acumula
una larga experiencia de tablaos y giras con otros artistas
del baile como El Güito o La Tolea.
Antes y después de iniciar su brillante carrera en
solitario, Guadiana había participado en varias grabaciones
importantes. Recordemos, su trabajo con el grupo de Pepe
Habichuela y los solistas indios de The Bollywood Strings
en el disco «Yerbaguena» y su colaboración
en el exitoso proyecto «Chanson Flamenca» que
fue decisiva.
Precisamente de ese disco procede su preciosa versión
por verdiales de «El Extranjero» («Le
Meteque»), el clásico de Georges Moustaki,
incluida en este CD.
Guadiana aparece como el modelo de cantaor de nuestros días.
Temas frescos llenos de un compás preciso y utilizados
con intención y naturalidad.
Guadiana se hace acompañar por guitarristas entre
los que hay una nutrida representación de la brillante
Escuela de Caño Roto (El Viejín, Caracolillo,
Jesús Del Rosario, Camarón De Pitita) y de
la potente nueva generación de Los Parrilla, Josemi
Carmona y Niño Josele.